Por Pedro Asencio
Cinta Café/Gracie Barra Guatemala

El concepto clásico que se maneja en la cultura general es que las artes marciales fueron hechas para aprender a pelear, para defensa personal o son para gente ruda o agresiva.

En mi experiencia personal, ha sido una de las mejores decisiones de mi vida, ya que estas me han empujado a mejorarme como persona en todo aspecto de mi vida.

ha sido una de las mejores decisiones de mi vida, ya que estas me han empujado a mejorarme como persona en todo aspecto de mi vida.

El llevar más de 16 años en las artes marciales y habiendo aprendido y entrenado varios estilos de combate, Kick Boxing, Boxeo, Artes Marciales Mixtas, Lucha Olímpica Estilo Libre, Judo y Jiu Jitsu Brasileño, me han hecho aprender una variedad de técnicas, filosofías y formas de ver la vida y las artes marciales como herramienta de combate.
Hace casi 9 años (inicios de 2010), yo ya como practicante de Artes Marciales Mixtas, me interesé específicamente por el Jiu Jitsu Brasileño, a pesar de ya tener experiencia en grappling (debido a las AMM), decidí adentrarme en ese arte que me parecía un poco más particular que los demás, ya que parecía un poco más estratégico y cerebral que los demás estilos y artes en los que ya tenía experiencia anteriormente, con el tiempo termine enamorándome de el y convirtiéndome en un practicante de este arte y hasta la fecha.

Con los años la gente ha notado como he cambiado como persona, afortunadamente para bien, al hacerme mejorar mi carácter, mi forma física, mis relaciones interpersonales, mi alimentación y mis hábitos. Las medallas y campeonatos ganados no se le acercan a la satisfacción del desarrollo humano y beneficios que ha tenido mi persona con el transcurso de los años.

He cambiado como persona, afortunadamente para bien, al hacerme mejorar mi carácter, mi forma física, mis relaciones interpersonales, mi alimentación y mis hábitos

Otro concepto de mejoramiento personal que majeo, es el que me exige, debido al hecho de dar clases del arte y convertirme en un líder de un grupo, ya que, si de por si te exige una habilidad en el arte bastante superior al promedio, te exige el tratar de mejorarte para convertirte en una guía para personas que te ven como un ejemplo.
El Jiu jitsu te enseña día con día, la medida de saber cuanto esfuerzo debe uno poner para lograr sus metas, cuando debes dar un paso atrás y volver a empezar y la perseverancia como herramienta del éxito.

Tras varios años, yo puedo asegurar que sigo entrenando Jiu Jitsu Brasileño porque ha ido puliéndome como persona constantemente, manteniéndome con la idea de querer seguir entrenando hasta que mi cuerpo físicamente me lo permita.
Soy un fiel creyente de que el ser humano es un ser imperfecto, pero que debido a esto debe buscar un auto mejoramiento constante, siendo conscientes de que nunca lograremos la perfección, he ahí donde radica la emoción de la aventura de la vida y el camino del guerrero arte marcialista.